viernes, 13 de julio de 2012

CIES: Alcatraz para los inmigrantes sin papeles


Ningún ser humano es ilegal. Aunque parezca mentira es un cliché que se repite a menudo en nuestra oxidada sociedad. Muchos inmigrantes no tienen los papeles necesarios para vivir en situación "regular". Por lo tanto, se juegan el acabar en uno de los llamados Centros de Internamiento para Extranjeros (CIES). El nombre no es muy descriptivo, en realidad, son lugares bastante peores que las cárceles. 

Imagínate que eres un extranjero sin los papeles en regla. En España estás jodido. Tienes que pasarte el día intentando evitar una de las numerosas patrullas de picoletos que patruyan a la caza ( incluso cobran primas por presa). Si es la primera vez que te pillan sin los papelitos, se inicia un proceso de expulsión que dura seis meses. Si al cabo de ese tiempo no estás fuera de nuestro reinado y te agarra la pasma, te vas directo a un CIE. Allí te internarán hasta que se tramite la expatriación a tu país de origen. Una vez en este recinto, de largas alambradas metálicas rematadas por coronas de púas, te verás rodeado de presos comúnes ( en proceso de expulsión después de cumplir la condena) y un puñado de alegres policías. Todos ellos muy descontentos de trabajar en un lugar donde jamás esperarían acabar. En ese recinto que se asemeja a una prisión de alta seguridad, no tendrás enfermería y probablemente las condiciones ambientales, sean muy malas. En el CIE de Barcelona, por ejemplo, se han dado repetidos casos de tuberculosis y avistamiento de cucarachas gigantescas (una visitante me comentó  que jamás había visto semejantes seres, lo etiquetó de "monstruos más grandes que ratas". 

Seguramente, esta situación te extrañe, pienses que incluso es ilegal. Peor que eso, no está ni regulada. Es un limbo legal. A efectos jurídicos, ni existe reglamento para estos centros. Ese vacío engloba toda la vida en el CIE. Eso incluye, las visitas y el contacto con el exterior, totalmente controlado por el director del centro, un policía. Una vez que entres en tus aposentos descubrirás que no hay baño, y deberás confiar en la buena voluntad de tu vigilante para que te deje ir al excusado ( imagínate que noches pasarás cuando te apetezca ir al baño a las 3. a.m.). Como es normal, ante esta situación, arderás en deseos de hablar con tus familiares, también es complicado. El horario de visitas es de dos horas al día, con un tiempo de 5 min, aprox, por visitante. Siempre a través de una mampara y hablando por un teléfono. El contacto está prohibido.

                                         Foto del CIE de Barcelona

Claro está, ante una adversidad tan grande e incomprensible, pensarás en pasar un rato al aire libre para serenar tus pensamientos. Difícil. En los CIES hay una hora de patio al día. Si entras en el de Barcelona, ni siquiera podrás ver el cielo. Lo peor, sin duda, llegará cuando te deporten a tu país de origen sin previo aviso. Si tienes suerte te dejarán allí, sino en un lugar que este de paso ( esto pasa de verdad). Si eres afortunado, el mal trago, se acabará en dos meses y podrás ver el sol de nuevo ( aunque el proceso de expulsión seguirá y si te vuelven a pillar, te vas otra vez para dentro).

Realmente, poca gente sabe como son los Centros de Internamiento para Extranjeros en España. Es una vergüenza para todos los ciudadanos de este país tener unos campos de concentración para retener a gente que no ha cometido ningún delito.

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