sábado, 2 de febrero de 2013

Wu Dang, la leyenda del Tai Chi

Wu Dang es la montaña sagrada del Taoísmo. Ubicada en el noreste de la provincia de Hubei, es  hogar de ascetas, monjes y guerreros desde la construcción de sus templos  durante la dinastía Tang (618-917). Territorio de leyendas, magia, folclore y sobre todo belleza natural, la montaña Wu Dang y los 72 montes que la arropan como guardaespaldas, fueron nombrados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994.

Este retiro meditativo ha atraído a miles de taoístas durante el paso de los milenios, que buscaban perfeccionar su alquimia espiritual. Uno de ellos, Zhang Sanfeng inventó el Taichi sentado en uno de los templos de Wudang. Allá por el siglo XIV, Sangfeng se encontraba meditando sobre como plasmar la filosofía del Tao, cuando la lucha entre una grulla blanca y una serpiente lo despertó de su ensimismamiento, y decidió conectar los movimientos de los animales con su conocimiento sobre la acupuntura y energía interna (kí). Así cuenta la leyenda que nació uno de los estilos marciales más practicados en el mundo.

El Tai Chi cuenta con diferentes estilos  o escuelas (Chen, Yang, Wu y Sun) con características específicas para llegar a lograr el mismo fin, que es restituir la energía vital. Siendo más o menos complejos, más marciales o no, todos parten de una base similar que enfatiza la suavidad y la relajación, enseña a ceder y dirigir la fuerza del oponente, mejora la respiración, las articulaciones, la circulación…