martes, 14 de mayo de 2013

Reseña critica del libro El buddhismo. Introducción a su historia y sus enseñanzas de Donald S. Lopez



El académico Donald S. Lopez nos propone un poliédrico ensayo sobre las enseñanzas de Buddha y sus seguidores en El buddhismo. Introducción a su historia y sus enseñazas. Lopez es uno de los más eminentes expertos mundiales en buddhismo y ese vasto conocimiento recorre cada una de las páginas de este trabajo, que contiene una curiosa y didáctica mezcla. Por un lado, presenta las bases y axiomas de la filosofía buddhista. Por otro lado, enriquece esa síntesis conceptual con un extenso, y a veces confuso, número de leyendas e historias populares a cerca del culto. Indudablemente, la obra muestra el vasto conocimiento que tiene el autor sobre este mundo. No en vano, Donald S. Lopez ha publicado más de veinte libros sobre el buddhismo, es doctor en Estudios Budhhistas por la Universidad de Virginia, catedrático de Estudios buddhistas y tibetanos en la Universidad de Michigan y director de la prestigiosa colección de ensayos sobre religión de la Universidad de Princeton, además, de director del Journal of the International Association of Buddhist.

El buddhismo. Introducción a su historia y sus enseñanzas pretende dar un punto de vista global sobre el buddhismo que integre gran número sus partes constituyentes. El autor lo explica con un torrente de información, que reúne las enseñanzas del Buddha, las polémicas surgidas tras su muerte entre sus seguidores, las diferentes escuelas que estos crearon, entre otros temas recurrentes, así como un variado y rico muestrario de literatura popular, folclore, iconografía y sentir de los pueblos asiáticos que vivieron y viven de acuerdo a esta concepción vital. El ensayo trata sobre cuestiones imperecederas para el ser humano: la naturaleza de la realidad, las causas del sufrimiento, la identidad del ser humano y su papel en el circulo de la vida o los componentes de la mente, entre otros temas, que son explicados por Donald S. Lopez en un ejercicio de brillantez académica. Todo, tomando las enseñanzas de Sidhharta Gautama, conocido como el Buddha (566-486 a.n.e), que significa el “despierto”, o Tathagata, “aquel que lo ha logrado”.El ensayo es, en definitiva, un viaje hacia el mundo buddhista en toda su dimensión para comprender sus raíces y su posterior difusión, así como las mutaciones que experimentó durante este proceso. Todo, claro está, comienza aquella mágica noche en la que Siddharta Gautama se sentó debajo de un ficus en Bodhgaya (India) y dejó de ser el hombre, para convertirse en el mito.




Según se sabe, en una opinión que comparte de Donald S. Lopez, Siddharta Gautama alcanzó la sabiduría suprema meditando bajo un árbol en la localidad de Bodhgaya (India). El ensayo cuenta breve, pero concisamente, el proceso que experimento el futuro Buddha esa mística noche. Primero, vio sus vidas anteriores, pudiendo recordar todos sus renacimientos, lo que equivalía a comprender su identidad personal en el samsara1 . Después, comprendió el funcionamiento de la ley del karma, como los seres están encadenados al sufrimiento a causa de sus acciones. Finalmente, se sumió en una metamorfosis y alcanzó el estado de Buddha. Lopez lo explica así: “Budhha vio que la persona no es más que una proyección, que ni delante ni detrás de la cadena de causalidad existe ningún sujeto, ninguna persona, ninguna individualidad, que la identidad que se libera más allá del samsara carece de individualidad. Cuando vio que este mundo ordenado no posee ninguna esencia, despertó”. Paradójicamente, Buddha descubrió que a pesar de no existir la individualidad, somos la causa de todas nuestras aflicciones.

 Como resultado de esta revelación, Siddharta desarrolló, también, una doctrina, conocida como Las Cuatro Verdades. La primera de ellas es el sufrimiento. “Toda fuente de placer acaba siendo forma de sufrimiento, hay padecimientos normales como (el deseo y el dolor) y otros más sutiles como el hecho de que todos los seres estén condicionados por los actos de su pasado”, explica Lopez en su ensayo. Una filosofía lógica, impecable, que comienza a complicarse y a perder brillo cuando la gente desafortunada en esta vida, está pagando en realidad las deudas de su anterior existencia. Una concepción de la vida que ya nos endosa la culpa desde el nacimiento y es, desgraciadamente, una mina de oro para todas aquellas instituciones que negocian con la redención.

La segunda verdad que conoció el Buddha aquella noche fue la del origen: todas las causas tienen su principio en una raíz. Por ejemplo, la causa del sufrimiento es el karma ¿Cuál es la causa del karma? Los actos negativos del pasado ¿Cuál es la causa de estos actos negativos? El deseo, el odio y la ignorancia2. Para Buddha la causa de la ignorancia era la creencia en la individualidad. A diferencia de muchas escuelas anteriores a el que creían que encontrar esa parte de divinidad o alma cósmica significaba alcanzar la felicidad, como la escuela india de los Vedas y su Atman3.

Para él, esa era la causa de todos los sufrimientos: si crees en la individualidad generarás toda clase de acciones para protegerla. En el ensayo propuesto, El buddhismo. Introducción a su historia y sus enseñanzas, aparece descrito con gran maestría este concepto: “La creencia de que entre los diferentes elementos de cuerpo y la mente hay algo que perdura más de un instante, es lo que constituye la causa de todo el sufrimiento. El deseo y el odio conducen a cometer actos no virtuosos, que a su vez producen el karma que genera sufrimiento. Por consiguiente, si se pudiera eliminar la ignorancia se acabaría el sufrimiento.

En cuanto a la tercera verdad, no describe un medio, sino un fin, descrito como cesación, más conocido como nirvana4. Todo sufrimiento ha sido eliminado porque las causas de las aflicciones han sido eliminadas. La cuarta y última verdad, es el camino hacia el nirvana que Donald S. Lopez entiende así: “Una de las descripciones más comunes del camino es la referencia a los tres aprendizajes: la conducta ética, la meditación y la sabiduría. Cada una de ellas se considera esencial para obtener el nirvana. El final a perseguir es comprender que no existe ninguna individualidad. Un mérito que parece fácil sobre el papel, pero que en la práctica es tan complejo, ha sido como no, objeto de tensiones dialécticas entre la comunidad monástica budista (Sangha5).

Para evitar que sus palabras cayeran en el olvido, el Buddha Sakyamuni puso énfasis en que se recordaran sus enseñanzas, que no se registraron por escrito (gran error a mí parecer).Éstas se conocen como Dharma6. Una falta de continuidad que trajo serías polémicas entre estudiosos, que el autor trata de resolver, introduciendo al lector en un laberinto de disquisiciones, piezas históricas, leyendas y citaciones bibliográficas de nombres impronunciables, que suman al lector en un escenario rico por sus contenidos, pero complejo y a veces indescifrable. Un ejercicio, con sus luces y sombras, que Donald S. Lopez repite para ilustrar las confrontaciones en el seno de la comunidad monástica que acabaron con la creación de la escuela Mahayana. Por una parte, el uso de material de tan diverso formato enriquece la lectura y comprensión del cambio de paradigma en el mundo buddhista. Por otra parte, la dificulta, a causa del elevado número de elementos populares que se entrelazan con el discurso conceptual.

Este cambio de visión por parte de ciertas partes de la comunidad sobre el Buddha histórico, lo explica, sin embargo, muy bien Gonzalo Puente Ojea, en su libro Ateismo y Religiosidad. Reflexiones sobre un debate: “Algunos de sus seguidores pasaron a ver al Buddha de manera diferente, no como un simple hombre que había hallado una vía segura para liberarse del mundo, sino como la encarnación de un ser sobrenatural que aparecía en la tierra con el propósito de conducir ha todos los seres hasta la iluminación”. Una visión que acabaría derivando en el buddhismo Mahayana7 y creando el ideal del bodhhisattva8.

El autor utiliza un esquema similar para explicar otro de los camino a la iluminación, el Vajrayana. Esta vez, sin embargo, reserva un apartado concreto y se centra en explicar esta escuela, En él, nos cuenta como, cinco siglos después de la aparición del “Gran Vehiculo”, el buddhismo indio vivió otra revolución: el surgimiento de otro gran movimiento, que en los estudios occidentales se conoce como Tantra9 Buddhista. Comparado con los otros vehículos (Hinayana y Mahayana), el medio tántrico busca encontrar la iluminación en una sola vida. Como Donald, S. Lopez cuenta: “Vajrayana es un apelativo retrospectivo que, en este caso, fue acuñado para designar un conjunto de prácticas bastante dispares con las que podía cruzarse el largo camino hacia la buddheidad de un modo más rápido que a través del Mahayana”. En su repaso por las diferentes escuelas del buddhismo, Lopez no olvida al Zen10, lo explica también con una amalgama de conceptos filosóficos, relatos históricos y piezas literarias que nos dan una visión global, pero poco delimitada de las practicas de esta escuela, que busca el conocimiento, desdeñando el pensamiento racional, buscando una percepción directa de la realidad a través de la intuición.

El buddhismo. Introducción a su historia y sus enseñanzas es sin lugar a dudas una obra de gigantesco mérito por la profundidad y variedad de elementos que contiene, ya sean bibliográficos, históricos y populares que el autor combina para intentar mostrar la pluralidad y diversidad del mundo buddhista. Y, lo hace en un ejercicio en el que presenta las enseñanzas, pero también las supersticiones y leyendas populares, situándose como un mero transmisor, una suerte de pantalla a las creencias que han tenido los buddhistas desde hace casi dos milenios y medio.

1Samsara: ciclo de nacimiento, vida, muerte y renacimiento.
2La ignorancia en el Buddhismo no se refiere a una falta de conocimiento, sino a la activa concepción errónea a cerca de la naturaleza de las cosas.
3Atman: Porción del alma cósmica (Brahman) que reside en cada ser
4Nirvana: liberación del sufrimiento y del ciclo de reencarnaciones
5Shanga: Comunidad monástica buddhista
6Dharma: la doctrina verbal dejada por el Buddha
7Budhhismo Mahayana: Literalmente gran vehículo,es una de las tres principales ramas del buddhismo.
8Boddhisattva: En el buddhismo Mahayana, alguien quien a punto de entrar en el nirvana, renuncia a hacerlo hasta que lo consigan todos los seres.
9 Tantra: es una de las variadas tradiciones esotéricas que enseñan a utilizar el deseo como sendero hacia la realización personal.
10 Zen: Significa meditar en japonés. Se refiere a la escuela de homónimo nombre que prioriza la meditación sentada como instrumento de conocimiento.

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