sábado, 22 de marzo de 2014

Homenaje a un par de héroes olvidados de África


Africa es un terreno olvidado del cuál apenas nos llegan ecos. A veces ni de sus héroes escuchamos historias y permanecen olvidados en el polvo de la historia.

De África olvidamos hasta a sus héroes. Apenas recuerdo un par de historias en todo el continente: el entalegamiento del pobre Mandela durante casi tres décadas y el brutal asesinato del cañero SteveBiko. Ambos casos son del apartheid en Sudáfrica ¿Pero que pasa con el resto de ese continente de 53 países, donde se hablan más de 1.500 lenguas y debe haber de todo (incluso cuevas con pterodáctilos por allí perdidas, fijo) ¿Hay más historias de tipos revolucionarios y contestatarios que dieron caña por allí? ¿O hasta ese recuerdo le han machetado los corpo-estados occidentales?.

De entrada los occidentales no tenemos más referentes heroicos que los grande tiburones de la pasta o un puñado de tipos disfrazados que van repartiendo justicia en un mundos fantásticos. Es verdad que si nos suenan algunos ejemplos mundiales como los del Che Guevara, Ghandi o el Dalai Lama. ¿Pero y África?.

 ¿Cuáles han sido sus personajes más carismáticos? Mirando por allí he encontrado un montón de historias interesantes, como la de un tal Thomas Sankara. Un tipo muy pintoresco de Burkina Faso que tocaba en una banda de jazz e iba todo el día en una bicicleta raída y a quien se le consideraba como el “Che Africano”. Como presidente de este país centroafricano, dejó de pagar la deuda externa y eliminó todos los privilegios de la corrupta clase política del país (los viajes en primera clase, los coches oficiales...).

Además plantó enormes bosques para detener el avance del desierto del Sahel y empoderó enormemente al género femenino en un país tremendamente machista. En el día mundial dedicado a la mujer (08 de marzo), obligó a todos los hombres a acudir al mercado para saber cuánto cuesta un kilo de arroz, para que se dieran cuenta de lo jodido que era poner un plato encima de la mesa. No duró mucho. No gustaba a los franceses y los americanos los tenían por comunistilla así que se aliaron con sectores descontentos dentro de sus propias filas y se lo cargaron. Otro tipo interesante fue Patrice Lumumba que estreno el cargo de Primer Ministro en el Congo tras la independencia de este estado de la tutela belga. Trató de implementar en su país una política anticolonialista y panafricana así como de nacionalizar los vastos recursos naturales del país. Mal asunto para él y el Congo. Poco después, la antigua potencia invasora, Bélgica, descontenta con sus reformas, desestabilizó el país y consiguió que la región de Katanga (donde están la mayor reserva de minerales) se escindiera del país.


Lumumba pidió ayuda a las Naciones Unidas, pero no le hicieron caso. Desesperado, acudió a la Unión Soviética en busca de asesoramiento militar para no ceder ni un ápice del país que había reconquistado. A Los yankis, muy temerosos de Dios como siempre, no les gustó ni un pelo la actitud del primer ministro y en colaboración con el servicio secreto británico (MI6) decidieron asesinarlo. La entonces jefa del MI6 en el continente africano, Daphne Park, reconoció recientemente haber dado la orden de ejecutarle. La espia británica creía que “Lumumba se le lo habría entregado todo a los rusos: los valiosísimos yacimientos de uranio, los de diamantes y los de otros importantes minerales ubicados en el estado secesionista de Katanga" (parece demasiado para un tipo que nunca se declaró comunista). Siguiendo el guión de la Guerra Fría – asesinemos y luego ya veremos- Estados Unidos y Gran Bretaña sembraron una de las semillas de la que a posteriori a resultado ser una de las guerras más cruentas de nuestros tiempos: pusieron en el poder, en un golpe de estado orquestado por la CIA, al sanguinario y colaboracionista jefe del ejercito Mobutu.

 Había nacido una de las páginas más oscuras de la historia de África. Durante las tres siguiente décadas, Mobutu instauró un régimen de violencia y corrupción, totalmente alineado con las necesidades industriales de Europa y Estados Unidos (lo que viene a ser un gobierno títere) que finalizaría con la cruenta Guerra del Congo donde murieron 5.4 millones de personas. Pero eso ya es material para otro post, donde contaré como El Che participó en un movimiento insurgente para derrotar al malvado Mobutu.

No hay comentarios:

Publicar un comentario