martes, 8 de abril de 2014

Chiang Mai: rosa del norte y punto neurálgico para los traficantes de animales

Conocida como la rosa del norte a unos 700km al norte de Bangkok, enclavada en la ribera del río Ping y rodeada de altas montañas es la ciudad más grande y con más relevancia cultural del norte de Tailandia.

Su estratégica localización en las rutas comerciales consolidó su importancia mucho antes de que la afluencia de turismo y su producción artesanal la convirtieran en la ciudad más importante después de Bangkok. Su desbordante naturaleza hace de ella, el lugar ideal para un gran número de actividades: desde travesías por montañas y bosques, a pie o en elefante, visitando a tribus nativas como los Akha, Hmong,Karen, Lisu a visitas guiadas por lugares como el parque Natural del Elefante, a 60km de la ciudad, o a la montaña, Doi Inthanon, el pico más alto del país. 

 En Chang Mai hay más de 300 templos budistas entre los que destaca el Wat Phra Singh, sede de muchos festivales entre los que se encuentran eventos como el Loi Krathong en el que, durante la luna llena del mes de noviembre, millares de personas ponen a flotar en el río, cajas adornadas con flores y velas -kathrongs- así como faroles en forma de globos -khom fais- para rendir culto al dios del agua. O, los festivales de año nuevo -Songkran- y de las flores.  Las calles de Chiang Mai están definidas por un casco antiguo y un muro construidos como defensa contra los ataques birmanos donde los olores de las flores y los bosques se mezclan con aromas sazonados de especias que aderezan una cocina singular, única. 


Paradójicamente, a pesar de ser una urbe de gran belleza y cultura singular, proliferan en ella, redes acusadas de comerciar ilegalmente con más de un millón de perros y gatos para su consumo en restaurantes. Esta ciudad del norte de Tailandia es el punto neurálgico utilizado por bandas criminales para traficar con perros y gatos destinados a la alimentación. Se calcula que anualmente más de 11 millones de animales son sacrificados por las mafias para hacer frente a la fuerte demanda de China y Vietnam. Se estima que las redes de contrabandistas transportan cada año cerca de medio millón de perros que surten de materia prima a distintos negocios, desde manufacturación de guantes con pellejo de perro a los que hacen cuerdas de guitarras con las visceras de los animales a la producción de guantes para jugadores de golf y otros deportes. Una actividad que deja a los contrabandistas de 10 a 30 dólares por perro, cantidad que puede ascender a 250 dólares una vez que haya sido vendido en Vietnam. En los mataderos clandestinos de la provincia de Sakhon Nakhon, situada al noreste de Tailandia, los perros son apaleados hasta la muerte para reblandecer su carne, su pelo es abrasado con un soplete, después son desollados y finalmente decapitados. Son transportados de veinte en veinte en jaulas sin ningún tipo de alimento ni agua. Algunos mueren por Asfixia.

Maria Luisa Bañeras

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