miércoles, 10 de diciembre de 2014

Buda se piró a por tabaco y ya no volvieron a verle


Desgraciadamente,  no hay nada más recurrente que ese viejo tópico de: ''me voy a por tabaco'' en todas las historias de padres o madres que se fueron un día de casa y sus familias ya no volvieron a verles. Pero, quien pensaría que ya hace unos 2.500 años el viejo Siddharta Gautama, a.k.a ''Buda'' se fue de su casa en plena noche — vale, no fue a por tabaco, pero el modus operandi es el mismo—, y dejó colgada a su mujer Yasodhara y a su hijo Rahula. ¿Qué curioso, no? Que el ser humano más iconografiado y llevado hasta la mitomanía, sea un tipo que abandonó a su familia.

   Comparar sus mejores citas con su vida, siempre deja un regusto paradójico.



El titulo es bueno para un temazo de Blues, pero la verdad es que se trata de un pasaje real en la vida del joven Siddharta, quien una noche cogió la puerta — y sin decir nada— se piró en busca de la 'Iluminación'. Y encima con agravantes: tomó la decisión de ir en busca del Nirvana el mismo día en el que estaba a punto de nacer su hijo, cuando llevaba más de 13 años con su bella esposa Yashodhara. Visto así, Siddharta parece más un canalla de mucho cuidado que otra cosa– . Menuda jeta, hombre. La historia no mejora demasiado, porque cuenta que , —y aquí si que parece que hay literatura de la buena—, que Yasodhara se tomó muy bien que el joven Sidd la hubiera dejado antes del parto para llevar una vida santa, y que cuando dio a luz a su hijo, de inmediato se empezó a dedicar a la vida ascética junto a su hijo.

Eso no hay quien se lo crea: lógicamente se pilló un cabreo monumental y nunca más debió volver a ver al que, con el tiempo, se convertiría en el famoso 'iluminado' cuya face podemos disfrutar todos en terrazas, discotecas, y demás bebederos de tragos. El caso es que el mismo Buda se fue a meditar al bosque con unos ascetas errantes que había en los bosques cercanos al palacio que pertenecía a su padre, que en calidad de rey de la tribu Shakya tenía unos terrenitos en Lumpen, cerca de la actual frontera entre India y Nepal.

Puestos a que Buda sea un golfo, me quedo con la biografía novelada de Herman Hesse, donde por lo menos era un golfo con estilo, que consigue seducir a la bella prostituta Kamala. En la novela Siddharta del gran Herman Hesse, el joven que llegará a convertirse en Buda, se enamora de una hermosa prostituta cuando se encuentra en medio de su peregrinaje. Ella le enseña todo los secretos del amor, y durante años se están amando en el palacio de ella. Pero llega un momento al que al joven Siddharta no le llena esa vida, y se va bajo el amparo de la noche, sin saber que Kamala, su amante, está embarazada. Esta salida, aunque un poco fugitiva tiene un pase; la que se cree como la verdadera historia de la vida de Buda, es bastante más difícil de digerir.

En la novela de Herman Hesse, Siddharta  es un master de la seduction. 

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