martes, 6 de septiembre de 2016

Un viaje al norte hacia la lengua del trol

Hay sitios en este mundo donde el cansancio del recorrido, el silencio extremo y el extraordinario y aterrador paisaje, nos recuerdan a los seres humanos que somos insignificantes ante la magnitud de la naturaleza. Noruega representa en la imaginación colectiva el símbolo de una naturaleza indomable e impresionante. Una multitud de paisajes aislados donde el hombre no ha dejado huellas permanentes de su travesía. En parte, debido a la baja densidad de población de este país, que llega a contar con  poco mas que 5 millones de personas (14 habitantes por km2).



Entre los acantilados más espectaculares de Noruega, se encuentra la roca que lleva el nombre de “Trolltunga. Es el destino de una excursión que constituye una experiencia irrepetible.  La existencia de este lugar, al igual que muchos en los países escandinavos, está estrechamente ligada a los mitos nórdicos y, en particular, a la figura mitológica del Troll Gigantes y fuertes; no muy inteligentes, pero si muy vengativos, así es como podemos describir a los trolls (los seres de la mitología del norte sobre los cuales se han creado leyendas desde la antigüedad). De acuerdo a los mitos, nacieron de grandes piedras y sólo la luz solar les puede devolver a su pétreo origen. 

Quien quiera llegar, tendrá que merecerlo
Los cuentos dicen que uno de los más bellos fiordos de Noruega conocido como Troljorden es el lugar donde un gran numero de trolls sigue viviendo. El otro lugar, donde se supone que los trolls se alojan es en el fiordo de Hardanger, en Trolltunga. Se dice que han aprendido a sufrir unos meses, de junio a septiembre, cuando los turistas vienen a visitar el lugar. 

El nombre “Trolltunga” significa literalmente “lengua de trol” y deriva de la forma de lengua de la roca que se encuentra al final de este recorrido de 22.26 km ida y vuelta (unas 10 horas de camino). Y que vuela a más de 1.100 metros de altura sobre el nivel del mar en el municipio noruego de Odda (Hardanger), 200 kilometros al sur de la ciudad de Bergen.



         Mapa que muestra la espectacular geográfica del área de Trolltunga.

En los primeros 1.700 metros, empieza el recorrido en las vias de un funicular, que ya no funciona, llamado Mågelibanen. Fue construido por la compañía AS Tyssefaldene en 1911-1912 para el transporte de trabajadores y equipamiento de su factoría y asciende a 430 metros. Desde el momento de su cierre, los 2.500 pasos con pendiente de 42° del viejo funicular se han degradado y, tal vez, provocan que muchas personas desistan de la excursión. 

Camino al mito
La exigencia del camino es media; en particular en los primeros kilómetros  donde se asciende hasta algo más de los 800 metros. En ellos, la inclinación es considerable y en algún momento se podría hasta tener que gatear, pero no es necesario tener pericia de escalador, solo se necesita cierta condición física. A partir de los pasos de la funicular, por todo el recorrido, llegar a Trolltunga constituye una experiencia única: un viaje que pone en prueba la fuerza física y de ánimo de los turistas, en un lugar donde la única forma de sobrevivir y llegar a la meta es la adaptación al entorno, su respeto y comprensión.


Para llegar al destino hay que sortear 2.500 peldaños de la escalera de un antiguo funicular. 

Para acabar el recorrido hay que superar todo tipo de emociones: la fatiga, la  ganas de dar marcha atrás, el desafío con uno mismo, la voluntad de superar los obstáculos naturales frecuentes y las limitaciones personales. Hasta el final, cuando todo desaparece y queda solo un espectáculo asombroso. Los obstáculos ya se han olvidado. Obstáculos que representan una advertencia, fundamento de muchos ámbitos de la vida en Noruega: quien quiera llegar al destino, tendrá que merecerlo. Sin embargo en este caso, vale la pena.

Senderismo en las tierras de Odín
El recorrido que llega hasta la roca de Trolltunga es una inmersión total en el la naturaleza salvaje, una ruta entre largas escaladas, caminos en la nieve y en la tierra mojada por el deshielo, por lo que es fundamental contar con una buena dosis de voluntad,  fuerza de la mente y el equipo adecuado. Una naturaleza extrema, con la que los pueblos nórdicos están acostumbrados a vivir durante siglos. Pero no los turistas. Hay que tener en cuenta las recomendaciones sobre el tiempo.


         El camino hacia el Toltunga resigue los escarpados y nevados montes de los fiordos.

El mejor momento para hacer el trayecto es entre verano y septiembre (para evitar las heladas y tormentas de nieve). Hay que llevar el equipo necesario (robustas botas de montaña, ropa extra) y estar preparados para el mal tiempo; llevar un mapa y una brújula; para comer y beber; una linterna y un botiquín de primeros auxilios). También hay que echarle un vistazo a la reciente campaña de comunicación específica para los turistas cuyo fin es reducir el número de accidentes en la zona. Y, sobre todo, vigilar los selfies en las zonas peligrosas. 

Más allá del vértigo
Trolltunga ha sido siempre una oportunidad para gozar de un paisaje asombroso, que llena los ojos y los ánimos de los excursionistas. Al mismo tiempo, este sitio constituye una oportunidad para los viajeros con el afán por conseguir la foto perfecta en situaciones extremas. Por toda la red, ha viajado la foto del atleta de parkour Tobi Segar y de su acrobacia en la punta de la roca (se puso de pie justo en el borde de la pieza plana de roca, antes de saltar en el aire para comenzar la hazaña en un acantilado de 700 metros).


  La acrobacia de Tobi Segar en Trolltunga desafía los límites del valor. (Fuente).

Segar dijo: "Todo el mundo tiene miedo a las alturas, sólo se necesita tiempo para aprender cómo hacer frente a ese miedo racional (…) He estado entrenando Parkour durante unos 10 años, que es lo que realmente mi motivación para experimentar tanto como sea posible durante mis viajes mientras que todavía soy joven".

Una experiencia inolvidable, para vivir y, al día de hoy, compartir. Desafortunadamente, no son  solo los que se podrían definir “expertos” en los deportes extremos a estrenar sus habilidades, tal vez ni siquiera es cuestión de hacer piruetas y dar saltos. A 800 metros de alturas, un simple paso puede llevar a una caída letal. No se había registrado ningún accidente grave en Trolltunga hasta el año 2015; cuando una joven estudiante australiana perdió la vida por hacerse un selfie.


 Este rincón del mundo lleno de magia salvaje es el hogar de mitos antiguos y ancestrales


No te la juegues y #BeSafie
Resulta que la gente está dispuesta a hacer un gran esfuerzo, y arriesgar la vida y la integridad física, con el fin de capturar la foto perfecta de sí mismos. Bajo la idea de que no merece la pena arriesgar la vida por un selfie nace el concepto #BeSafie. Noruega es el primer país en lanzar una campaña de concienciación y comunicación sobre este tema para concienciar a los turistas de la importancia de la seguridad en la montaña, que empieza por una preparación previa al inicio de la actividad al aire libre. ¿Si el 2015 ha sido el año de los selfies peligrosos, porque el 2016 no puede ser lo de los selfies seguros?

Un artículo de Silvia Simonetta. Periodista, y viajera de suelas curtidas, compagina sus viajes por el mundo con la practica de la Cooperación Internacional y la comunicación

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