miércoles, 26 de julio de 2017

Prepárate para la llegada de las ciudades del mañana

Para el 2050, el 66% de la población mundial vivirá en grandes ciudades. Tremendas megalópolis que habrán engullido toda la periferia de su alrededor, convirtiendo su inmenso brazo en un hangar que reunirá a gran parte de la humanidad. Sin embargo a nosotros urbanitas llenos de vigor y energía, las ciudades del mañana nos retarán de sorprendentes maneras que solo podemos llegar a vislumbrar. Ciudades voladoras que reciclarán el aire y lo convertirán en combustible, objetos inteligentes que se comunicarán entre ellos para hacerte la vida más fácil o templos del placer robóticos serán cosas que nuestras pupilas probablemente vean.



Puede ser que, en lo que a la estructura de las ciudades se refiere, lo más significativo que vean nuestros ojos sean las ciudades voladoras del arquitecto francés Vicent Callebaut. Aunque, nadie desdeñará cambios que ya se están gestando a partir de ahora como la trazabilidad extrema de las personas, los criptomillonarios, las ciudades corporativas, los Hyperloops de estar por casa. O humanoides a medio camino entre el sapiens y chatarrilla cibernética.

Ciudades 'Hydrogenease', las urbes voladoras
Quizás, la pieza más interesante del muestrario fantástico del arquitecto belga Vicent Callebaut sean las ciudades hidrogénicas. Se trata de urbes voladoras, impulsadas por el hidrógeno que expelen las algas tras reciclar el dióxido de carbono que respiran. Sí, además reciclan. Según los diseños del arquitecto belga, estas ciudades serían totalmente sostenibles y generarían 0 emisiones nocivas a la atmósfera.


    Los diseños de este arquitecto belga incluyen elegantes ciudades submarinas.

Sharing is caring
Cada vez aumentan más los modelos de rentabilización de las propiedades, basados en el peer to peer (de polo a polo). Las ciudades del mañana estarán basadas en compartir para vivir mejor. Desde nuestro coche (que será no tripulado por humanos) hasta el poder de computación de nuestros aparatos electrónicos, pasando por la energía 'verde' que producimos en nuestras casas, entrarán en un mercado que probablemente utilice la blockchain.


'Compartir' en las ciudades del mañana generará toda una economía entre personas. 

Trazabilidad extrema
La combinación del Big Data, las aplicaciones de geolocalización y el trakking digital conseguirán mantenernos en todo momento dentro de un gran tablero electrónico. Seremos flechitas recorriendo la piel de un mundo binario. Nuestros dispositivos interaccionarán constantemente con el mundo que encaramos. ¿Croassanes más baratos en esa tienda por la que acabamos de pasar?¿Venta de licores las 24 h? El dato vendrá a nosotros con una gran fuerza.


Casi todo los movimientos de nuestra vida serán reducidos a grandes datos.

El internet de las cosas
Esta frase, tan de boga, se refiere la capacidad que tendremos para incorporar a la red a todos los objetos de nuestro alrededor. Desde el horno hasta nuestras zapatillas, por ejemplo, podremos monitorizar, regular o compartir gran cantidad de información entre nuestros objetos. También permitirá que todos nuestros dispositivos se conecten entre sí, regulándose unos a otros.

       

  Todos los objetos de nuestro alrededor estarán en constante 'parloteo'.


Criptomillonarios
Como ya está empezando a suceder, los que invirtieron en la tecnología de la cadena de bloques y sus divisas (las criptomonedas) serán personajes muy seriamente acaudalados. Ya no sólo se tratará de la increíble rentabilidad que le podrán sacar a estas divisas, sino la posibilidad que tendrán para manipular el mercado del futuro ya que cuentan con una gran cantidad de unidades.


Gráfico que muestra la evolución del precio durante este año de la criptodivisa Ethereum.

Roboprostitución
Los placeres carnales del mañana vendrán definidos por los amantes robóticos. Un colectivo de cerebro positrónico que desplazará el amor de alquiler hasta los corazones de metal. El barrio rojo de Amsterdam baraja convertirse en el primer burdel robótico para 2050. Con esta implementación se pretende acabar con el tráfico de personas y las enfermedades de transmisión sexual dentro del oficio. Las geishas del mañana pensarán en código digital.


El amor de las máquinas será un tema complicado y dará mucho juego en el futuro.


Mi vecino es un cyborg
Las fronteras entre el hombre y la maquina se irán difuminando hasta que nuestra raza muestre una surtida mezcolanza de elementos orgánicos y cibernéticos. Más allá de las aplicaciones puramente médicas, ya hay gente que comulga la unión con las máquinas (se hacen llamar post-humanos). Su intención es hackear el cuerpo humano para superar las barreras biológicas de nuestra especie. Creen que el hackeo al cuerpo sapiens es la próxima fase de la evolución.


        En esta web, se pueden comprar diversas modificaciones para el body.

Bienvenidos a corpotown
Las empresas tecnológicas del selecto grupo conocido como FANG (Facebook, Apple, Netflix y Google) son conocidas también por sus grandes obras arquitectónicas. La última en dar la campanada ha sido Apple con su gigantesco campus de Cupertino (California), que funciona íntegramente con energía solar. No será la única empresa en dar la gran campanada: Amazon planea construir una gran ciudad para sus trabajadores durante esta década.


        El Apple park funcionará íntegramente con energías renovables. 

Hyperloop, el tren del futuro
Con Elon Musk hemos topado. El futurista magnate, propietario de Tesla Motors y Solar City, también tiene en su portafolio una empresa destinada a crear el primer tren 'Hyperloop' del mundo para 2021. El convoy viajará dentro de tubos donde la presión del aire será menor. Y gracias a la levitación electromagnética, podrá alcanzar velocidades de hasta 1200 km/h. El primer trayecto podría cubrir Los Angeles-San Francisco en tan solo media hora. 


La llegada de Skynet
El amanecer del mundo controlado por las máquinas podría tener un preludio en la llegadadel superodenador de Golem. Una herramienta descentralizada que comparte el poder de cálculo de miles de ordenadores del mundo conectados a una red. Un portátil, un laptop o un smartphone pueden conectarse a su telaraña y ser un tentáculo más de este superordenador. Se cree que su modelo se utilizará para la comunicación interplanetaria.


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Más código para el mañana:

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