martes, 27 de septiembre de 2016

Los pueblos amazónicos luchan contra la impunidad petrolera

Numerosas comunidades de las cuencas fluviales del Amazonas han interpuesto bloqueos fluviales indefinidos en respuesta al “recrudecimiento de los derrames petroleros en sus terrenos”. Sus portavoces, lanzas y arco en mano, responsabilizan a la multinacional Petrol Plus de no cumplir las normativas; hecho que provocaría numerosos escapes de crudo. Según los portavoces de la comunidades, se trata de un auténtico “ecocidio” que está acabando con su medio de vida y que tendrá serías repercusiones en el equilibrio del planeta.




Los pueblos indígenas de la cuenca de los ríos Corrientes, Marañon, Chambira, Tigre y Alto Pastizal (y algunas de sus quebradas) se han confederado para aunar sus reivindicaciones contra la petrolera argentina. Luchan conjuntamente contra las “casi cuatro décadas” en las que la multinacional energética llevaría “incumpliendo la ley y sus contratos de explotación con el gobierno del Perú”. Lo que, según ellos, ha provocado un marco de “fugas cotidianas” cuya responsabilidad “tiene que acatar la petrolera” antes de que acabe su contrato de explotación.

Incumplimiento de contrato 
Para protestar contra esta situación, los habitantes de la mayoría de las comunidades, que salpican estas arterías fluviales, están parando el tráfico ribereño. Sus demandas son la renovación del oleoducto Norperuano (tiene casi cuatro décadas ya), la revisión del contrato  con la multinacional argentina Plus Petrol. Y la creación de una ley para monitorear el impacto ecológico de la actividad petrolera. Aducen que la petrolera no ha cumplido con los plazos de renovación de sus instalaciones; lo que habría provocado numerosos (y desatendidos) escapes.


La cuotienedad de los derrames ha marcado la vida de la última generación amazónica.

El contrato de esta multinacional energética, que provee a Perú del 40% del petróleo que consume, vencerá en escaso 5 meses. Y la incertidumbre sobre quien atenderá las zonas afectadas ha despertado las demandas de las comunidades indígenas. La contaminación de las aguas y los suelos (la Amazonia ha sufrido casi dos decenas de fuertes vertidos en los últimos 6 años) ha empeorado la vida de los nativos. Bastante. En un área donde el 31% de los niños padece desnutrición crónica, el río es sagrado y los vertidos una maldición.

Crudo en tierra de nadie
A falta de pocos meses para que caduque el contrato de la multinacional energética, la empresa ha decidido pelear por el pago de los 40 millones de Soles ( algo más de10 millones de Euros), que lleva acumulados en multas. Entre sus infracciones se encuentran: exceder los niveles permitidos de hidrocarburos en suelos y perforar pozos sin instrumentos de gestión ambiental aprobado. Además, de disponer de residuos sólidos peligrosos a la intemperie.


La población, desesperada, está cada vez más cerca de radicalizarse. (Fuente)

Se han identificado más de 92 sitios afectados por la actividad de la petrolera, repartidas entre las cuencas de los ríos Pastaza, Corrientes y el río del Tigre. Muchos de ellos han padecido la contaminación como forma colateral de las actividades de la petrolera en áreas cercanas. Esa es una de las bazas que quiere utilizar ahora Plus Petrol ante los tribunales. La petrolera está intentando evadir sus responsabilidades con estas poblaciones alegando que están “fuera del área que contrató para realizar las explotaciones”. Tierra de nadie en un mar de vertidos.

El mundo de las responsabilidades (des)globalizadas
En el mundo de las  responsabilidades (des)globalizadas, las multinacionales tienen grandes ventanas para evadir sus responsabilidades. Tal es el caso de Plus Petrol. Entre 2010 y el 2014, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) la sancionó en 12 oportunidades por infracciones al medioambiente, imponiendole una multa de más de 10 millones de euros. Sin embargo, la petrolera se niega a pagarla. El caso sigue atascado en los tribunales.



Abandonados a su suerte, los indígenas son ignorados por la clase política peruana. (Fuente).

Las responsabilidades (en el caso de que lleguen a ser depuradas algún día) sólo salpicarían a esta empresa de origen argentino cuyo capital social se encuentra casi totalmente en manos holandesas. Porque, maravillas del mundo globalizado, Plus Petrol actúa en Perú bajo el paraguas de una empresa filial (o paraguas) que se llama Plus Petrol norte, diseñada para funcionar como una célula subsidiaria. Y que sirve como aislante para que la empresa matriz no se vea envuelta judicialmente en sus inversiones en África o Latinoamérica

El impacto de los vertidos 
Hasta ahora, a falta de estudios de impacto ambiental, se desconoce los efectos de los derrames de la empresa argentina en los ecosistemas amazónicos. Para el biólogo del Instituto de Investigaciones Ecológicas de Sao Paulo, Clinton Jenkins, ”Conocer los impactos biológicos de estos derrames es difícil porque tenemos muy poca información de lo que hay ahí, para empezar”. El gran peligro, según los especialistas, es que los vertidos se extiendan por la red fluvial del Amazonas, envenenando todos los ecosistemas que se alimentan de sus aguas.



Las consecuencias para población y fauna son trágicas.

Pero estos nos son los únicos riesgos de la contaminación petrolera, los vertidos podrían dañar grandes extensiones pantanosas de palmares. Éstos constituyen uno de los almacenes de carbono más importantes de la región; y una gran cantidad de dióxido de carbono podría ser liberado a la atmósfera si se colapsan. Realmente, un daño de esta magnitud en la Amazonia (que es el gran atrapadero de Co2 de nuestro planeta) tendría consecuencias para todos nosotros.

Más daños colaterales de los combustibles fósiles: 

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