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Cómo los humanos conquistamos el mundo

El dominio de la Tierra por parte de los humanos es una anécdota reciente. En los últimos 200 años, hemos pasado de ser 1.000 millones de almas dispersas por el globo terráqueo a 7.000 millones de espíritus en constante solapamiento y fusión. Y eso no es nada: hace apenas 100.000 años que salimos de las sabanas de África y no tenemos más de 2 milenios en nuestro carné de raza intercontinental. El auge de la humanidad , un vídeo del American Museum of Natural History muestra ahora la asombrosa dispersión del género humano a través de las barreras del tiempo, la vida y la muerte.

Demonetisation towards a cashless India?

“ You came to India in a crazy moment” people say. They are not wrong at all. Since my first step in Mumbai, beyond the regular amount of people walking in the street and driving madly every mean of transport, my sight is caught by lines and lines of people waiting outside every bank in the city. 

10 inventos eco-futuristas que podrían salvar el futuro

El mundo se va al garete; es una verdad tan tangible como el deshielo de los polos, la muerte de los corales. O la subida al poder de extraños personajes con tupés postizos e inspiraciones goebbelianas. No es un farol surgido de emanciones cannabicas: hay más dióxido de carbono hoy en la atmósfera que en cualquier punto de los últimos 800.000 años . Pero hay quien se niega a dejarlo morir. Se trata de una gran revolución impulsada por gente corriente; ecoinventores rebeldes que, al borde del sistema, han sobresalido con hallazagos capaces de cambiar el signo del mundo en el que vivimos.

La vida salvaje se cuela en las alturas de NYC

“La vida salvaje se había abierto camino hasta las alturas de la ciudad”, así recordaba Robert Hammond la imagen, que años después, le perseguiría para transformar la cenicienta piel de Nueva York. Hammond, explorador urbanita, se la había encontrado por casualidad, con asombro; como quien encuentra un tesoro fuera de contexto y no sabe como interpretarlo. Eran los restos de la antigua línea mercante de la ciudad que, suspendida en el aire, se había convertido en un bosque urbano tras dos décadas de abandono. Y que gracias al empeño de éste   se salvaría de la demolición para enverdecer a la ‘jungla’ de metal.

Nos están hackeando el body

Un hombre camina solo por un pasadizo débilmente iluminado; a su paso, las luces de los anuncios se van prendiendo, dejando un rastro infinito de escaparates penetrantes. El hombre no lo sabe, pero su mente está siendo levemente programada. Y así será, día tras día, hasta que sus deseos y su conducta no nazcan del abrigo de su consciencia, sino del patrón que un 'gusano' ha ido creando mientras se abría paso a través de las capas de su cerebro. Allí, creará un camino o red de información que influirá considerablemente en sus deseos vitales.

La meca de los surfistas perdida en el desierto peruano

Justo en el momento en el que parece que el desierto se expande sin límites para abarcar todo el horizonte, aparece Chicama. Una playa tallada en la génesis del desierto que se pierde en las brumas de una costa que lleva hasta el norte de Ecuador. Un lugar de peregrinaje para los amantes del surf. El hogar de la ola izquierda (que rompe en esa dirección) más larga del mundo. Una interminable sacudida del mar; que nace en mar abierto y muere 4.4 kilómetros después.

Los primeros surfistas de la humanidad

Los primeros humanos en desafiar el batiente de las olas contra el lecho marino no fueron fieros maoríes desafiando los laberintos de coral. Ni los ancestrales aborígenes de las islas Adaman al mecerse entre el oleaje que lleva hasta sus inalcanzables dominios; como puede sugerir nuestra imaginación. Fueron los pescadores de la brumosa y casi infinita playa peruana de Huanchaco; quienes hace ya 5 milenios desarrollaron el arte de ‘volar’ sobre las olas.